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Dia 5, la cruda realidad

Yo soy Leo, y soy la encargada de contaros un poquito lo que hemos hecho hoy. A las 11 de la mañana quedamos con Montse. Montse es una chica que colabora en un campo que se llama Lagadikia. Al llamarla para confirmar retrasó nuestra cita una hora, asi que decidimos aprovechar ese momento para desayunar. También aprovechamos para llamar a Petros. Petros es un voluntario independiente que coodina el trabajo en los campos que no están institucionalizados.

Sobre las 12:15 aproximadamente llegamos por fin a Lagadikia. Es un campamento militarizado, con unas 1500 personas aproximadamente donde trabajan organizaciones como Ecópolis y “Refugems”. Está a unos 60 kilómetros de Tesalónica. Una vez dentro (bueno, no nos han permitido entrar mas de 50 metros desde la reja) estábamos esperando a Alison, que es la responsable de la organizxacion de este campo, entre otros. Hacía un sol terrible, una calor horrible… bueno mientras esperábamos nos llamaron la atención varias cosas. Una por ejemplo era observar tiendas de campaña, perfectamente alineadas bajo este sol, ya repito, sin mas protección que la propia lona de la tienda. Todas, por supuesto, con la marca ACNUR, que bueno, dicho sea de paso, es el unico lugar donde se hacen visibibles, porque personal trabajando no vimos a nadie… bueno, el caso del camión que llevaba la comida al campo, un camion grande, blanco y con los laterales cubiertos con dos grandes fotos de comida basura, imágenes que encajarían a la perfección en el modelo McDonalds o Burguer King. Una auténtica muestra del nivel de cinismo y de incoherencia de la situación, francamente surrealista, la verdad.

photo_2016-06-21_01-36-45 Entrada al campamaneto militarizado de Lagadiki

 

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En estas llegó Petros y tras observar la escena un poquito se acerco y nos dijo que alli estabamos perdiendo el tiempo, que podíamos ir con él y que nos aseguraba que podíamos entrar en su campo, en un campo donde él estaba trabajando y que probablemente hasta podíamos actuar. Asi que nada, decidimos despedirnos de Montse y nos dirigimos a este campo que se llama Vasilika. Es un campo que se ha creado hace cuatro días, tiene unas 500 personas y nace tras los ultimos desalojos de Idomeni y Eko Station en Policastro. Un campo que esta en construcción pero que carece aún de los servicios mínimamente necesarios.

La conclusion a la que llegamos después de visitar estos dos campos el mismo día es la mentira de Europa y de las grandes ONG. Nos venden la falacia de lo mucho que hacen por estas personas cuando lo que realmente hacen es justo lo contrario, invisibilizarlas y poner trabas a voluntarias y voluntarios que llegamos con ganas de trabajar, de facilitar y de denunciar la violación sistemática de los derechos humanos que esta teniendo lugar en este momento, mientras tú me estás escuchando, ahora mismo.

Pero bueno, por fin llega el espectáculo. Petros se acerca y nos dice “podéis actuar ahora y rápido”. Entonces, imagina, suben los nervios, corriendo a vestirnos, a preparar últimos detalles y a repartirnos pelucas, sombreros, narices, tu coges la mazas, yo cojo las cariocas, píntame coloretes  y vamos, comienza el show. Y bueno, el pasacalles es un pasacalles de locura, superemotivo; y el espectáculo por momentos caótico por la situación de los niños y las niñas. Pero bueno, ver sus caras y sus carcajadas… ponen orden a nuestro desorden. Es un derroche enorme de cariño, de sonrisas y de alegría, asi que las pocas horas que hemos pasado con ellas y con ellos, los abrazos, los juegos, los deseos y las peticiones de que volvamos mañana… todo eso nos da la certeza de que tiene sentido lo que hemos venido a hacer.

Al final lo que vemos es que las niñas y los niños lo que necesitan es cariño y vivir una verdadera infancia. Nadie merece esto. Seguiremos informando, muchas gracias

Leo

 

Actuación y pasacalles en el campo de Vasilika